20/9/09

El final de los Beatles aún es objeto de estudios y especulaciones. Claro que no hubo una razón, sino un proceso: el desgaste natural de cuatro amigos que vivieron intensamente su juventud, teniendo que lidiar con presiones, contratos, dinero, y por qué no, la euforia descontrolada de los fans. Es cierto que George ya no quería hacer giras; que Yoko irrumpió como el absoluto otro yo de John; que la muerte de Brian Epstein, el manager, provocó una pelea entre Paul y John por imponer al sucesor... Pero también, claro, estaban los egos. El ego de John, el ego de Paul.
Los Beatles eran demasiado peso para cualquier espalda. Pero, ¿qué hubiese pasado si un loco no nos arrebataba a John antes de tiempo? Sólo Dios sabe: el contexto en que surgió la única banda imprescindible es tan irrepetible como ellos mismos. Hoy, sin el espíritu de los años '60, los Beatles siguen vivos, y nos llegan en jueguitos para la Wii. Que esto sea una banalización o el signo de los tiempos no interesa. La música es lo que importa. Y no nos deja.













Hoy, 40 años de su separación :(

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