Lo que deseás, si lo visualizás, se materializa. El deseo es como una película que se proyecta en nuestra mente. El deseo es muy poderoso y sagaz: siempre encuentra la manera de materializarse. Nuestra realidad de hoy está construida por nuestros pensamie
ntos de ayer. Todo lo que nos pasa, lo que somos, lo que tenemos, existe porque antes lo pensamos. Hay que aceptar nuestra responsabilidad en lo que nos pasa, porque nuestra realidad es la materialización de lo que alguna vez deseamos. El deseo es una fuerza misteriosa. El deseo es energía en movimiento. El deseo propio o ajeno nos obliga tomar decisiones, a verlo o a ponerle un velo. El deseo es un imán: atraemos lo que visualizamos, lo bueno y lo malo. Porque nadie llega a ningún lugar si antes no lo deseó. Y yo quiero para mi futuro llegar a un lugar hermoso.Visualizar, imaginar, desear de corazón y con pasión. Eso va configurando nuestra realidad, nos abre el camino, nos da esperanzas. El deseo es el testigo de lo que nos falta. El deseo es la película de la vida que queremos vivir, podamos visualizarla o no.








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